Una velada benéfica entre recuerdos, emociones intensas, imágenes de proyectos realizados y una mirada hacia el futuro. La Fundación Renato y Armando Grandi organizó el evento el 20 de mayo en el Canvetto Luganese, sede de la Fundación Diamante.



Miembro CdA, Leandro Sugameli
Una cena compartida por una treintena de personas, amigas y colaboradoras de la Fundación que Armando Grandi había dedicado a la memoria de su hijo menor, Renato, fallecido con poco más de veinte años en un accidente de tráfico. El dolor de un padre transformado en un gesto de amor: así se dijo a lo largo de la velada, presentada por la presidenta Viviana Grandi, hija de Armando, fallecido en octubre de 2024.
A continuación, en una pantalla se proyectaron imágenes de diversas obras realizadas hasta la fecha, en su mayoría en África: acueductos en Chad, en el Congo, en Tanzania, país en el que también se ha construido un orfanato, una escuela en Burkina Faso, un hospital pediátrico y cardiológico en Guinea-Bissau… Esta última estructura fue posible gracias a la supervisión y la participación del Dr. Giovanni Pedrazzini, cardiólogo y médico consultor en cardiología general y cardiología intervencionista del Cardiocentro de Lugano. Este, a instancias de una entrevistadora, no dejó de relatar la evolución del hospital, el compromiso de formar a otros tres pediatras y el esfuerzo diario por devolver la esperanza a las familias que viven en uno de los países más pobres del mundo.



Las impactantes imágenes proyectadas en la pantalla no hacen más que confirmar el relato del médico. Multitudes de madres que, día tras día, llegan con sus hijos enfermos, se sientan en silencio unas junto a otras, abrazando a sus hijos de rostros demacrados. Esperan pacientemente su turno, con la preocupación reflejada en sus rostros y la esperanza en sus ojos de que, en ese lugar, sus hijos puedan recuperar la sonrisa. Por desgracia, escasean los médicos y el hospital es el único del país que funciona en condiciones dignas. El gobierno hace oídos sordos, se conforma con saber que alguien se encarga de ello en su lugar. Pero las necesidades son múltiples: además de personal, se necesitan instrumentos, material sanitario, medicamentos, diversos dispositivos,… Los costes para garantizar el funcionamiento del hospital son elevados y, por lo tanto, dada la pasividad política, no queda más remedio que confiar en el buen corazón de quienes apoyan a la Fundación. Una tarea que lleva a esta última a buscar constantemente nuevas estrategias, además de nuevos amigos. Así lo expresó muy claramente Alba Pérez Grandi, nieta de Armando y directora operativa de la Fundación, a su regreso de una reciente visita al hospital, junto con su madre. Alba quedó muy conmovida, al constatar de primera mano el inmenso trabajo que se realiza en el centro a pesar de la escasez de personal. Pero también se mostró extremadamente satisfecha por la calidad de la atención, las buenas condiciones higiénicas y la sostenibilidad energética del centro, equipado con paneles solares.


Miembro, Prof. Giovanni Pedrazzini

Durante la velada también se escuchó el testimonio directo de Sasan Palé, un joven africano que, con la ayuda de Armando Grandi, logró hacer realidad un sueño: construir una escuela en Uagadugú para que también los más pobres pudieran acceder a la educación. La escuela, inaugurada hace diez años con unos cuarenta alumnos, cuenta hoy con 650, está considerada la mejor de la zona y, con no pocos sacrificios, consigue autofinanciarse.


En definitiva, quienes participaron no quedaron decepcionados, pudieron ver dónde y cómo se han destinado las ayudas confiadas a la Fundación Renato y Armando Grandi, y sin duda no faltarán quienes decidan seguir apoyando las obras que el gran corazón de Armando creó y que su hija, su nieta y toda la Fundación intentarán llevar adelante con valentía y determinación.
La velada permitió además recaudar unos 6 000 francos, una suma que contribuirá de manera concreta a la continuación de los proyectos humanitarios de la Fundación.



Artículo escrito por Fausta Ferretti, periodista de la revista semanal L’Informatore.